Maneras de comenzar a vivir una vida espiritual - Calma y Balance
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vivir una vida espiritual

Maneras de comenzar a vivir una vida espiritual

vivir una vida espiritual

Llevar una vida espiritual activa es fundamental en la vida del ser humano, puesto que estas compuesto por un espíritu, un alma y un cuerpo. Es necesario alimentar y enriquecer lo primero, debido a que es por medio del espíritu que tienes vida, el espíritu lo examina todo, y te lleva hacia lo que es mejor para ti.

Además,  te conectas contigo mismo y con la esencia de la naturaleza, de Dios o del universo (según tus creencias), lo cierto es que no puedes permitir que tu espíritu muera de hambre, necesita ser fortalecido, y una vez que comprendes esto, debes conocer las maneras para comenzar a vivir una vida espiritual.

Estas son las seis maneras de comenzar a vivir una vida espiritual, ¿cuál pones en práctica?

1. Al finalizar el día, medita y reflexiona sobre lo vivido

Al llegar la noche, a pesar del cansancio, toma un tiempo para sentarte y analizar las acciones que hiciste durante tu día, las actitudes que empleaste, que aprendiste y que debes cambiar para que mañana seas una mejor persona.

La meditación debe ser un hábito en tu vida, porque es la que te permite analizar las situaciones a profundidad, y sobre todo sacar de tus vivencias lo positivo, y erradicar completamente lo negativo, así estarás dando un gran paso para avanzar a un mayor nivel de espiritualidad.

Hay personas que practican la disciplina del yoga, por ejemplo, ya que al liberar el cuerpo de la presión y el estrés, consigues un mayor nivel de concentración, lo que les lleva a lograr una armonía, entre el espíritu, el alma y el cuerpo.

2. Reconocer tus errores

Tener una vida espiritual comienza por reconocer lo que esta mal en ti, sólo así podrás corregir tus errores, y a través de un proceso, deshacerte poco a poco de lo que puede ser piedra de tropiezo o motivo de disgusto entre las personas que amas e incluso para ti mismo.

3. Suelta las emociones negativas

Una de las maneras para comenzar a vivir una vida espiritual es soltar las emociones negativas que te reprimen de ver lo hermoso y realmente importante de estar en este mundo; sentimientos como el rencor, la envidia, avaricia, contienda, la ira, la amargura, entre otros ¡debes eliminarlos de raíz!

Por consiguiente, debes hacer literalmente “un lavado espiritual” diario, para desechar de tu mente, alma y corazón, lo que más te afecta directamente a ti. Recuerda que tu salud espiritual también depende de lo que llevas dentro (sentimientos).

4. Disfrutar los pequeños detalles

Tu espíritu muchas veces muere de hambre y se fatiga, por dejarte llevar por la tristeza y nunca estar conforme con lo que pasa y tienes en tu vida. Disfrutar de los pequeños detalles alimenta tu espíritu, y acaricia tu paz.

Se trata de que aunque sea el mismo cielo, el mismo sol, tú no seas el mismo. Aprender a ver la vida con los ojos del turista, que donde todos ven rutina, tú veas belleza, sólo así comenzarás a deleitarte en las cosas sencillas que antes no viviste.

Estamos rodeados de tanto placer y motivos para ser feliz, pero debes dejar atrás la monotonía, y el “vivir por vivir”, así como dice el dicho, aprender a dejar de ser como las liebres, que corren sin sentido alguno, y ser como una tortuga para apreciar el recorrido.

Tu espíritu se alimenta cuando te deleitas en la sonrisa de alguien que amas, cuando estás frente al mar, cuando te diviertes bajo la lluvia, quitarte la sed con un vaso de agua fresca, la sombra de un árbol que te regala descanso, son pequeños detalles que si los aprovechas, tu vida espiritual mejorará.

5. Dar sin esperar nada a cambio

Una vida espiritual se enriquece cuando comienzas a practicar la bondad sin interés alguno, dar sin esperar ser recompensado de alguna forma, te lleva a un nivel mayor de espiritualidad, porque no llena tu ego sino que regocija tu corazón.

6. Ama a tú prójimo

Ahora bien, en esto se encierra todo lo antes mencionado. Amar es la fuerza más poderosa del mundo, una fuente de transformación para quien lo da y quien lo recibe.

Este mundo está muy necesitado de amor, pero no cualquier amor, sino el que proviene de Dios, amar a Dios, hablar con Dios, amarte a ti mismo, y amar a los demás es lo que te lleva a tener tu espíritu libre y lleno de paz.

Amar sin condiciones, sin pensar en si las personas merecen o no tu amor, y perdonar para liberarte.

En conclusión, ¡Que amar sea tu revolución, porque amar a tu prójimo es vida para tu espíritu!

Marling Escobar
marlingescobar@gmail.com
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